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crecer era esto

Descubro que me he hecho mayor recostada en el pecho de mi madre. Cierro los ojos. Han pasado demasiado años desde que no escucho el sonido de su cuerpo. Encajo en su cadera tal y como cuando era pequeña. Guardamos el silencio porque es solo nuestro. Respiro junto a ella. Le confieso que me da miedo no gustarle al resto, como haría cualquier primer día de clase. No dice nada. Me peina. Aparta el pelo de mi cara. Para qué, dice después de un rato. Para qué vas a gustarle a todo el mundo, pudiendo gustarte a ti si es lo que te hace feliz. No quiero abrir los ojos. No quiero levantarme del sofá. No quiero tener 27 años. No quiero seguir preocupándome por cosas así nunca más.


Descubro que me he hecho mayor mirándome al espejo. Observo mi cuerpo sin prisa. Me detengo en cada una de las partes que he odiado. Las miro sin miedo. He dejado de sentirme pequeña, para sentirme segura. Caderas anchas y piernas fuertes. Mi cuerpo ha cambiado y crecido conmigo. Las pido perdón. Admiro mis caderas anchas y mis piernas fuertes. Agradezco mi pecho, como un mar en calma. Imagino mi vientre como un lugar seguro en el que crecer tranquila. Mi mirada está limpia, cansada y algo triste. Ha sido difícil, pienso, pero gracias por haberme traído hasta aquí. Siento haber sido tan dura contigo. Vivo un poquito más dentro de mí. A partir de ahora, vivo un poquito más dentro de mí.


Descubro que me he hecho mayor en el mismo momento que un amor que creí sincero me rompe el corazón y oigo cómo caen todos sus pedazos; el amor no era eterno, entiendo, ni siquiera el que tengo hacia mi misma. El amor es como una planta, muere si no se mima a diario. En mi casa aún sobreviven dos potos, una alegría y una especie de montsera. Del amor mejor no hablemos, aún estoy lamiendo mis heridas. Echo la vista atrás, observo y admiro mi recorrido. Quién soy, quién era, quién he sido y no querría volver a ser. Cómo he llegado hasta aquí. Descubro que me he hecho mayor al entender todo todo todo todo lo que he vivido y lo que aún me queda por crecer, por sentir, por doler, por sanar, por llorar, por reír.

Resulta que creer era esto: aprender y sentir, sentir y aprender. Una y otra vez. Cada vez más. Aprendo y siento, sigo en ello. Aprendo y siento.




El día 20 habré dado otra vuelta al sol. Llevaré 28 años conmigo. Lo tengo tatuado en mi piel: no dejo de crecer.


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Yo invito ;)





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